Una eSIM (SIM integrada) es un pequeño chip soldado dentro de los teléfonos modernos. En lugar de insertar una diminuta tarjeta de plástico de un operador local, descargas un perfil que activa una segunda línea móvil.

Por qué encantan a los viajeros

  • Sin cambiar de SIM. Conserva tu número de casa para las llamadas y la verificación en dos pasos, y usa encima un plan de datos de Simline.
  • Actívala desde cualquier lugar. Cómprala e instálala antes de volar, mientras sigues conectado al wifi de casa.
  • Varios planes a la vez. ¿Saltas de un país a otro? Cada etapa tiene su propia eSIM y conviven sin problema.
  • Inmediata. El tiempo entre la compra y la conexión se mide en minutos, no en colas de aeropuerto.

Cómo funciona una eSIM

Tu teléfono admite varias ranuras SIM, de las cuales una o dos son eSIM. Cuando compras un plan, generamos un código QR de un solo uso. Escanéalo con la cámara desde Ajustes; iOS o Android descarga el perfil del operador y, con un toque, puedes cambiar tu línea de datos predeterminada a la nueva eSIM.

Consejo

Instálala antes de volar. El plan solo empieza a contar el tiempo cuando te conectas por primera vez a una red en el país de destino, así que es ideal comprarlo con días de antelación.

Qué no es una eSIM

No es un número de teléfono virtual: los planes de Simline son solo de datos y están diseñados para sustituir la itinerancia. Usas tu número de siempre para llamadas y SMS, y la línea eSIM se encarga de los mapas, las redes sociales, la mensajería, el vídeo, el correo del trabajo y todo lo que necesite internet.